Dirección digital fraccional

Tu negocio ya funciona.
Lo digital, a medias.

Soy Ferran Espasa. Pongo orden en la parte digital de tu empresa: herramientas que se hablan entre sí, procesos que no dependen de que alguien se acuerde y decisiones tomadas con criterio de negocio, no de catálogo.
✓ Profesional digital certificado · +190 h de formación acreditada

¿Te suena?

Nadie decidió que fuera así.
Simplemente ha ido pasando.

Servicios

Cómo te quito trabajo de encima

Nada de paquetes cerrados. Empezamos por entender el negocio y seguimos por lo que más te pesa.

Diagnóstico digital

Miro tu operativa como la miraría el responsable de sistemas de tu empresa: qué te frena, qué te cuesta dinero cada mes y qué conviene arreglar primero. Sales con un plan, no con un presupuesto.

Automatización que aguanta

Conecto tus herramientas para que el trabajo repetitivo se haga solo, con avisos cuando algo falla. Sin tareas fantasma y sin depender de que alguien se acuerde de hacerlas.

Dirección digital continua

Como tener un responsable digital, pero a tiempo parcial. Prioridades, proveedores, herramientas y las decisiones del día a día — contigo cada mes, no en un PDF de hace un año.

Por qué yo

He estado al otro lado de la mesa.

He dirigido los sistemas de una empresa y he trabajado en marketing. Sé lo que cuesta que una buena idea llegue a producción, y sé cuándo una herramienta nueva es la solución y cuándo es un problema más.
Por eso no te vendo herramientas. Te ayudo a decidir, lo implanto contigo y me quedo hasta que funciona sin mí.

Cómo empezamos

Tres pasos, sin compromiso

01

Un café de 30 minutos

Me cuentas dónde está el atasco. Escucho más que hablo y te digo si puedo ayudarte o no.

02

Diagnóstico y plan

Te devuelvo por escrito qué arreglaría, en qué orden y qué ganas con cada paso.

03

Manos a la obra

Implantamos. Empezamos por lo que antes te devuelve tiempo, y seguimos desde ahí.

Test rápido

¿Qué perfil digital tienes?

Cuatro clics y te digo cómo te llevas con lo digital — y qué te conviene mirar primero.

¿Le damos un café?

Cuéntame dónde está el cuello de botella. Media hora, sin compromiso, y sales con una idea clara de tu siguiente paso.